Por Alex Vallés
El pasado mes de junio, y dentro del marco del programa LIDERA del SNE, se celebró un taller de pensamiento divergente, una habilidad cognitiva fundamental para la creatividad y la innovación.
Durante el taller, los participantes aprendieron a generar ideas creativas y variadas a partir de un único punto de partida, rompiendo con patrones establecidos y encontrando soluciones originales a problemas complejos.
Nos preguntamos ¿qué es el Pensamiento Divergente?
El pensamiento divergente se caracteriza por la generación de ideas creativas y variadas. A diferencia del pensamiento convergente, que se enfoca en encontrar una solución única y correcta, el pensamiento divergente busca múltiples soluciones y enfoques posibles. Este tipo de pensamiento es fundamental para la creatividad y la innovación, ya que permite explorar diversas alternativas y encontrar soluciones originales a problemas complejos.
¿Y cuáles son sus principales características?
Básicamente cuatro; son las siguientes:
- Fluidez: La capacidad de producir muchas ideas rápidamente.
- Flexibilidad: La capacidad de generar diferentes tipos de ideas y cambiar de estrategia.
- Originalidad: La capacidad de producir ideas únicas o inusuales.
- Elaboración: La capacidad de desarrollar y enriquecer las ideas en detalle.
¿Tiene el pensamiento divergente, técnicas? ¿Cuáles son?
Más que técnicas el pensamiento divergente se nutre de recursos. Son éstos:
- Brainstorming (lluvia de ideas): Un ejercicio de generación de ideas sin juicios iniciales.
- SCAMPER (Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Pon a otro uso, Eliminar, Reorganizar): Un acrónimo que facilita la aplicación de diferentes acciones para generar ideas creativas.
- Mapas Mentales: Una técnica visual para organizar y conectar ideas.
- Técnica de los Seis Sombreros de Pensar de Edward de Bono: Un enfoque que promueve la exploración de diferentes perspectivas y enfoques.
¿Cuál es su aplicación?
Durante el taller, los participantes practican estas técnicas a través de ejercicios y proyectos específicos. La evaluación del proceso y la retroalimentación ayudan a identificar fortalezas y debilidades, y a planificar acciones para integrar el pensamiento divergente en la vida diaria.
Pero lo que nos interesa más es su aplicación; es decir, el Plan de Acción para Integrar el Pensamiento Divergente en el Día a Día. Y nuestra conclusión para fomentar una cultura de creatividad e innovación fue:
- Definir Objetivos: Establecer metas claras para la aplicación del pensamiento divergente.
- Evaluación del Estado Actual: Realizar un diagnóstico inicial para entender el estado actual del pensamiento creativo en la organización.
- Capacitación y Desarrollo: Organizar talleres y entrenamientos sobre técnicas de pensamiento divergente.
- Incorporar Técnicas en las Rutinas Diarias: Programar reuniones de brainstorming, crear espacios creativos y introducir retos semanales de creatividad.
- Fomentar una Cultura de Innovación: Implementar un sistema de reconocimiento y recompensas para las ideas creativas y soluciones innovadoras, fomentar una cultura de comunicación abierta y promover la diversidad y colaboración.





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