Autoconocimiento como Fuente de Motivación: liderar desde nuestras fortalezas y valores
Por Maria José Vivar
En el marco del programa Lidera del Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare (SNE-NL), celebramos el taller “Autoconocimiento como Fuente de Motivación”, una experiencia transformadora diseñada para ayudar a líderes actuales y futuros a conectar consigo mismos, superar bloqueos y liderar con mayor confianza.
El autoconocimiento requiere de consciencia de nosotros mismo y al mismo tiempo fomenta la sensación de control sobre nosotros mismos. Es decir, dejaremos de responsabilizar a los otros por todo lo que nos pasa o lo que sentimos, y nos haremos cargo de ello. Tampoco se trata de que nos culpemos de todo, sino de vernos como sujetos activos en nuestra propia vida, más que sujetos pasivos.
Esto va a fomentar nuestra capacidad de cambiar y desautomatizar nuestras tendencias automáticas de conducta, emoción y pensamiento.
Bajo la guía de Antso Fernández, el taller se enfocó en utilizar el autoconocimiento como una herramienta clave para la toma de decisiones y el desarrollo de un liderazgo personal sólido. A través de una metodología participativa y vivencial, las personas asistentes exploraron sus valores, fortalezas y competencias en un entorno de confianza, respeto y confidencialidad. Los valores son el motor interno que guía nuestras decisiones y nos conecta con lo que realmente nos importa. Las competencias, por su parte, traducen esos valores en acciones concretas y efectivas en nuestro entorno. Juntos, valores y competencias conforman la base de un liderazgo auténtico, coherente y transformador.
Uno de los ejes centrales fue el liderazgo basado en valores. Se trabajó desde la identificación de los propios valores personales —como la empatía, la autenticidad, la responsabilidad o la creatividad— hasta su puesta en acción en el día a día. Además, se reflexionó sobre los comportamientos visibles del liderazgo y los elementos internos que los sustentan: creencias, actitudes, emociones y sistema de valores. Los comportamientos visibles son la manifestación externa de nuestros valores y competencias. Es lo que las personas ven y perciben de nuestro liderazgo en la práctica diaria. Cuidar estos comportamientos nos permite generar confianza, coherencia e influencia positiva en los equipos y entornos en los que actuamos.
El taller fomentó un espíritu de aprendizaje apreciativo, donde cada participante se convirtió en protagonista de su propio proceso, compartiendo experiencias y tomando conciencia de su capacidad para inspirar, actuar y crecer desde su autenticidad. Se trabajaron también herramientas prácticas como el feedback apreciativo, la gestión emocional y las competencias del liderazgo transformador.
Como metáfora inspiradora, se compartió la historia del joven que devolvía estrellas al mar, recordándonos que cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia. Esta metáfora nos recuerda que, aunque no podamos cambiarlo todo, cada pequeña acción cuenta. Actuar desde nuestros valores, incluso en lo pequeño, puede tener un impacto real en la vida de alguien. Liderar es también atreverse a marcar la diferencia, estrella a estrella.
Este espacio forma parte del compromiso del programa Lidera del SNE-NL por impulsar un liderazgo más humano, consciente y conectado con el propósito personal y colectivo.





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